viernes, 24 de febrero de 2012

Me encuentro andando por las habitaciones de la casa… Recordando tiempos felices, tiempos donde todo era perfecto, donde sólo existíamos tú y yo. Donde cada palabra que decías se me quedaba para siempre, grabada en mi mente. No dejo de pensar en los momentos que pasamos juntos, en las tonterías que hicimos, en las putadas que me hiciste, en las que te hice yo… En los regalos que me hiciste. En las veces que me dijiste te quiero. En esas millones de veces que me lo dijiste… Ahora te vas, me dejas con la palabra en la boca, con los sentimientos en el corazón, con la lágrima en la cara, con el adiós en la mente. Adiós…
Siempre quise que sólo fueras tú, tú sólo y nadie más. Ya no hay vuelta atrás. Antes era distinto, las cosas no eran como ahora, eso lo tengo claro. Me muero por dentro si tú no estás. Necesito que estés conmigo, sentirte cerca de mí, que vuelvas a decirme que me quieres, que me vuelvas a abrazar como antes. Que te enfades por tonterías, y que yo te pique para que vuelvas a sonreír. Necesito ver tu sonrisa, necesito verla en tu cara. Quiero que vuelvas a mi lado. Comprende que sin ti no soy nada, que contigo era todo.
Desde la primera vez que te conocí, supe que eras especial. Que eras único. No habían como tú en esa habitación de almas perdidas, de relojes con falta de tiempo, de gente corriendo de un lado hacia otro. Nuestras miradas se cruzaban, y se volvían a cruzar, era algo que sigo sin poder explicar, ni como pasó, ni como sucedió, sólo sé que pasó… Que el amor llamó a mi puerta. Sí, lo hice, ¿sabes? Le abrí. Y te digo de verdad que no me arrepiento, para nada, de haberlo hecho. Porque lo que viví contigo, no se cuenta ni en cuentos, no es posible encontrarlo ni en las películas más bonitas. Lo nuestro era único. Tú…
Sólo sonreiré cuando vuelvas a aparecer. Quiero que aparezcas por la puerta, con un perdón en la cara, con ese te quiero en los labios, que aprieta y aprieta, que ansia de salir a fuera, de llegar a mis oídos. De sacarme una sonrisa, de esas que sólo salen cuando estoy a tu lado. Quiero… Quiero que vuelvas ya. Quiero que me abraces fuerte, que me sonrías, y me provoques a mí esa sonrisa, repentina, que la espero hace mucho tiempo.
A veces pienso que cometí un error, y hay gente que me hace pensar eso. Pero me convenzo a mí misma de que no, de que tú no fuiste un error, tú fuiste lo contrario a eso. Una suerte, tuve suerte de tenerte a mi lado, de pasar esos momentos contigo…
Ahora sólo queda esperar a que vuelvas a aparecer, que entres de nuevo en mi vida. Nunca quise dejarte salir… No fue mi culpa…

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